Puede que parezca el guión de una película de Hollywood, pero esto que cuento sucedió en realidad. Es la historia de Louis Krage o quizá debo decir de John Winter que es el pseudónimo que utilizaba para competir.
Louis era un empresario alemán, nacido en Bremen el 2 de agosto de 1949. Provenía de una familia vinculada al negocio de la madera, su padre había fallecido siendo él un niño y terminó haciéndose cargo de la empresa familiar, debido a esto tenía una posición económica acomodada.
Louis tenía una pasión, las carreras de coches. El problema es que esta afición no estaba bien vista por su familia, sobre todo su madre no lo aprobaba por considerarlo excesivamente peligroso, así que Louis terminó inventando un personaje para que su familia y sobre todo su madre no se enteraran de que continuaba corriendo ya que temía que incluso lo pudiera desheredar.
De esta manera Louis Krage era un empresario alemán de lunes a viernes y el fin de semana se convertía en John Winter, piloto de coches. Empezó a competir a mediados de los años 70 con un Porsche 911, primero como amateur aunque fue escalando y participando en carreras cada vez más importantes. En el año 1978, a los 28 años, compitió en el DRM, el campeonato alemán de turismos, al volante de un Porsche 935-77 de la escudería Kremer Racing. Por suerte, la famosa escudería también participaba en las 24 Horas de Le Mans, aunque junto a sus compañeros de equipo Dieter Schornstein y Philippe Gurdjian, Winter no logró completar la distancia necesaria para entrar en la clasificación.
Era lo que se conoce como un Gentleman Driver, aportaba dinero al equipo para poder competir, no era profesional, tenía su negocio y competía cuando podía.
A pesar de ello no era solo un hombre rico que se compraba un asiento para divertirse, tenía buenas aptitudes y con los años consiguió buenos resultados en carreras de resistencia demostrando que tenía bastante talento. En 1984 tuvo la oportunidad de participar en Le Mans con el equipo Joest Racing, que corría con un Porsche 956, coche muy competitivo en aquella época en las carreras de resistencia. Junto a sus compañeros Dieter Schornstein y Volkert Merl terminaron en la quinta posición absoluta. Eso convenció al equipo de que aquel piloto amateur podía ser perfectamente útil en una carrera de 24 horas.
Louis Krages (John Winter) en el medio, con sus compañeros de equipo.
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Para el año siguiente volvió a correr con un Porsche 956B, formando equipo con Klaus Ludwing, ganador el año anterior, y con Paolo Barilla, perteneciente a la familia dueña de la empresa de alimentación Pastas Barilla. La clasificación no fue excepcional, salieron desde la quinta posición, pero en una carrera de resistencia de 24h esto no es tan determinante.
Los grandes favoritos para la victoria eran los Porsche oficiales que contaban con los nuevos 962C, patrocinados por Rothmans. El sábado 15 de junio de 1985 a las 15h se dio la salida y el Porsche 956 nº7 de Joest Racing no tardó en ponerse en las posiciones delanteras. Durante la primera parte de la carrera hubo una lucha por la primera posición entre el el Porsche de Joest Racing y el Porsche 956 nº 14 de Richard Lloyd Racing, la carrera se convirtió en una especie de guerra entre dos Porsche privados, algo bastante significativo en el contexto de aquella época, ya que los coches oficiales de Stuttgart estaban siendo superados por máquinas de clientes.
Porsche 956B de Joest Racing en las 24h de Le Mans. 1985.
Durante la noche el Porsche de Joest Racing comenzó a imponerse, haciendo una muy buena gestión del combustible. Había que conseguir que consumiera menos, hacer las paradas adecuadas y mantener un ritmo alto sin castigar la mecánica. Precisamente esto fue lo que le pasó al Porsche nº 14, comenzó a tener problemas, que le hicieron perder tiempo en la lucha por el primer puesto, que ya no volvería a recuperar. El Porsche oficial de Rothmans con el nº 2 logró colocarse en la tercera posición, pero no logró dar alcance al Porsche de Joest Racing debido a su magnífica gestión de la carrera. El domingo 16 a las 15 horas el Porsche nº7 de Joest Racing cruzó la meta en primera posición.
Durante la carrera, Klaus Ludwig pilotó durante aproximadamente 12h y media, Barilla asumió la mayor parte restante y Louis Krage (John Winter) pilotó durante unos 75 minutos. Era lo que estaba previsto, era un piloto amateur, aportaba dinero al equipo y su función era dar descanso a los pilotos profesionales. Pero cumplió con su parte, se sentó al volante con el Porsche en primera posición y volvió a dejarlo liderando la carrera. Despacio no fue precisamente, ya que según las crónicas de la época llegó a alcanzar los 371,7 km/h al final de la recta de Mulsanne.
De esta manera nuestro protagonista subió al podio como vencedor de las 24h de Le Mans, una de las carreras más míticas e importantes en la historia del automovilismo mundial.
Después de una victoria como esta le fue imposible mantener el anonimato y como dije al principio su madre se enteró de la victoria de su hijo al verlo en un periódico, pero para sorpresa de Louis Krages su madre no se enfureció sino que lo animó a seguir corriendo e incluso veía sus carreras por televisión. Aunque solo había estado al volante durante poco más de una hora, tras este éxito pronto empezaron a lloverle ofertas. Para 1986 volvió a Le Mans junto con Ludwing y Barilla y el Porsche 956 volvió a mostrarse competitivo frente a los Porsche oficiales, aunque esta vez les tocó cruz y tras 12h de carrera acabaron retirándose por una avería en el motor.
Después de esto Louis Krage ya no es solo un Gentleman Driver y se convierte en piloto habitual de Joest Racing, corriendo en distintos campeonatos tales como interserie y supercup consiguiendo varios podios. En 1991 formando parte de nuevo del equipo Joest Racing gana las 24h de Daytona pilotando un Porsche 962C logrando algo que muy pocos pilotos pueden contar, sendas victorias en Le Mans y Daytona.
Después de casi una década ligado a Porsche dio un giro radical y comenzó a correr en el DTM a los mandos de un Mercedes-Benz 190E 2.5-16 Evolution II. En este campeonato también llegó a pilotar un Opel Calibra V6 4x4 y Mercedes-Benz C-Class V6. A finales de 1995, con 46 años, abandona definitivamente la competición. Dando por finalizada una carrera bastante extraordinaria. Desafortunadamente Louis Krages fallecería menos de una década después, en 2001 a la edad 51 años en su domicilio en Atlanta, Estados Unidos, donde se había mudado.
Louis Krages (John Winter) pilotando el Opel Calibra V6 en el DTM
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