Para ello tenemos que remontarnos a agosto de 1994, fecha en la que se disputaba el Rally de los 1000 lagos, puntuable para el campeonato del mundo. A ese rally llegaba nuestro protagonista de hoy, tercero en la clasificación general del mundial, siendo en ese momento el actual campeón del mundo de rallies tras haber ganado en 1993 su cuarto título. En ese momento nadie había ganado más campeonatos que él. Además el Rally de los 1000 lagos, disputado en Finlandia, pasaba en alguna especial muy cerca de la granja familiar donde había crecido y él mismo había ganado la edición anterior del rally en 1993. Así que era la ocasión perfecta para dar un golpe sobre la mesa y posicionarse nuevamente con opciones a liderar el campeonato.
Como ya habréis podido adivinar estamos hablando de Juha Kankkunen, “The Flying Finn”, uno de los pilotos más laureados y auténtica leyenda del campeonato del mundo de Rallyes. Mucho que contar sobre la carrera de este gran piloto, pero hoy nos centraremos en lo que sucedió en agosto de 1994.
Juha Kankkunen a los mandos de su Toyota Celica GT-Four
Comienza el rally y en la primera especial ninguna sorpresa, Juha Kankkunen y su copiloto Nicky Grist marcan el mejor tiempo con una media de 108 km/h. El rally de los 1000 lagos es uno de los más míticos del mundial y en el que se alcanza la velocidad media más alta. Sus tramos son auténticas autopistas de tierra, pistas forestales muy anchas de grava fina localizadas en los bosques del centro del país. Son muy famosos sus cambios de rasante en los que los coches pueden llegar a volar varios metros. Por lo tanto es un rally en el que un mínimo error puede penalizarse muy caro.
El segundo tramo del rally era muy especial para Juha, ya que se corría muy cerca de la casa familiar, conocía el recorrido mejor que nadie, había pasado por esas pistas cientos de veces desde niño, pero aún así llegó el desastre. Más o menos en mitad del recorrido en un cambio de rasante a derechas el coche entró en unas rodadas profundas, perdió estabilidad cayendo a la cuneta, golpearon violentamente una piedra con la parte trasera que hizo volcar el coche aterrizando en una zona de más piedras que los hizo dar otro vuelco de nuevo. El resultado, el Toyota Celica GT-Four quedó totalmente destrozado, lo bueno es que tanto Juha Kankkunen como su copiloto Nicky Grist salieron ilesos del incidente.
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Hay una anécdota muy buena, ya que cuando estaban intentando poner de nuevo el coche en la pista ayudados por varios aficionados apareció un hombre notablemente enfadado, gritando y gesticulando hacia ellos. Nicky Grist al principio se asustó al ver acercarse a ese hombre tan enfurecido y gritándoles a ellos en finlandés, le preguntó a Juha si lo conocía y este le respondió: “Si, es mi hermano” El hombre era Olli Kankkunen, su hermano pequeño echando la bronca por haber tenido ese accidente en las carreteras de su propia familia. Años más tarde Kankkunen reconocería que ese accidente fue especialmente doloroso ya que estaba toda su familia viendo como se salía en “su” tramo.
Pese a lo espectacular y magnitud del accidente consiguieron poner de nuevo el coche en la pista y terminar el tramo como pudieron ya que el coche tenía la rueda trasera izquierda arrancada y la suspensión trasera seriamente dañada. Llegaron al final de la especial perdiendo 5 minutos, tampoco fue demasiado para todo lo que sucedió, pero las opciones de victoría se habían esfumado y continuar con el coche en esas condiciones parecía una locura ya que entre la segunda y la tercera especial no podían hacer ninguna reparción por lo que tendrían que hacer el tercer tramo del rally con el coche en esas condiciones hasta poder llegar a la asistencia para reparar el coche.
Cuando por fin llegaron habían pasado de estar en 1º posición del rally al finalizar la primera especial a estar en la 76º posición al final de la tercera. Los mecánicos de Toyota se pusieron a trabajar e hicieron lo imposible por devolver el Celica GT-Four a las mejores condiciones posibles. Reconstruyeron las dos esquinas traseras, cambiando ruedas y suspensión, pero el sistema de transmisión seguía tocado, traccionando tan solo de las ruedas delanteras y eso en un rally de tierra penaliza bastante. No fue hasta el 5º tramo del rally que volvieron a recuperar la tracción total a las cuatro ruedas.
Juha Kankkunen pilotando el Toyota Celica GT-Four en las pistas de Finlandia. 1993.
La quinta especial era Myhinpää, una de las más rápidas y espectaculares de Finlandia. Saltos, crestas, curvas ciegas, cambios de apoyo… El coche todavía estaba lejos de estar perfecto. ¿Qué pasó entonces? Scratch. Kankkunen marca de nuevo el mejor tiempo para incredulidad de los presentes, fue el más rápido de todos. No fue casualidad, Kankkunen siguió pilotando a un ritmo increíble, atacando todo el rato, conduciendo al milímetro y consiguió hacer scratch en la 6º y 7º especial. Es decir después del accidente y con el coche medianamente reparado para correr pero desde luego no en las mejores condiciones consiguió imponerse en tres especiales consecutivas.
Para mi este episodio en su carrera no sólo demuestra lo buen piloto que fue y sus habilidades al volante, de sobra conocidas ya, sino su fuerza mental, su resiliencia y su capacidad de reponerse ante un batacazo. Una filosofía muy estoica (quizá escandinava también, no lo sé) de preocuparse de hacer lo que está en su mano, no dejarse llevar por la tristeza, la furia, la decepción… y concentrarse en hacerlo lo mejor posible. Al final consiguieron llevar un coche que parecía condenado al abandono desde la 76º posición al finalizar la tercera especial hasta la 9º posición final, remontando nada menos que 67 posiciones. Mucho mérito también para los mecánicos del Toyota Team Europe que lograron devolver ese maltrecho Celica a la carretera en las mejores condiciones posibles.
Años más tarde le preguntaron a Kankkunen sobre aquella actuación en el rally de Finlandia y la increíble remontada, su respuesta fue muy acorde a su carácter: “We were just driving. What could we do?” traducido “Tan sólo estábamos conduciendo ¿Qué otra cosa podíamos hacer?” Dejo por aquí un video de YouTube en el que se puede ver lo que sucedió en el Rally 1000 Lagos de 1994.
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